jueves, 17 de noviembre de 2016

Cerrado por derribo.


No estoy vacío, para nada. Por el contrario estoy lleno de todo.

Pero desde hace un tiempo para acá, no tengo lo que vos queres leer (si acaso aún lo seguís haciendo). No estoy inspirado para otros mas que para mi. No estoy vacío, para nada. 

O será que no encuentro las palabras que quieren salir, las tengo presas, las tengo a oscuras, no lo sé. Pero no transcurre nada que quiera gritar acá. Aun así, me siento enjaulado. Completamente enjaulado de inspiración. No estoy vacío, para nada. 

Quien soy, lo tengo claro, que quiero también. Pero siento que me alejo de lo que quiero volcar acá, al menos por ahora me siento lejos. 

Te digo hasta luego, porque el adiós es definitivo. 

Gracias por leerme. Te espere hasta hoy. (Sea quien seas)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mi genio amor.


Si empiezo a desconfiar de mi suerte 
estoy perdido, 
pues tengo ideas 
cada vez menos atrevidas. 
Pero cerca, aquí cerca el lobo aúlla 
despertando al mal hombre, 
al mago bueno 
con un corazón que no puede 
cumplir más promesas ya... 

Los genios son buenos servidores 
y malos amos. 
Si les has visto primorosos 
caíste en el lazo. 
Tu bolsillo es más profundo que su gracia 
y calcular su coraje 
puede llevarle la vida 
a un corazón que no puede 
cumplir más promesas ya... 

Yo te saqué un día de allí 
y me encadené. 
Te obedecí hasta donde pude 
mi genio amor. 
Me pude apartar de tu corazón 
en otro crimen más 
y me alejé de tu seducción 
y tu dulce voz...

miércoles, 31 de agosto de 2016

Tengo una historia que contar.


La habitación la espero durante todo el día. Su piano se hizo latir, como los animales que esperan a su amo, para un abrazo sentido. Dejo caer la ropa que tenia desde la mañana, se arropo con la comodidad de su hogar.

Se prendió a la destreza de una partitura, toco y toco las teclas, para volver a tocar. Hubo silencios, particulares gemidos de la calle... nada importaba, ella transitaba la altura de la ciudad, y la caída de la noche, tocando su piano. Sus labios.

Entonces fue una voz, entonces la calma se vio envuelta en una llamada familiar, en un desacuerdo emocional. El piano en pausa, la boca seca esperando... el corazón en subida, en ruletas rusas. Entonces, la piel sedujo como nunca a esa voz...

Quien conoce los dilemas del libro que nos tiene como protagonistas? Quien conoce el lado oscuro de la luna? Ella lo sabe, ella lo conoce. Ríe, suspira... caerá en la idea?

martes, 30 de agosto de 2016

Umbral.



Caminando por una calle de sentido contrario (como a veces es la vida), cruce miradas y algo espectacular con dos personas, mujer ella... hombre el.

La dama tomaba de la mano al caballero con la fuerza del mismo infierno y lo miraba hasta el bendito hartazgo que a veces siente el sol cuando no puede estar en el mismo cielo que la luna. El hombre tembloroso se encontraba en la disyuntiva de su vida, creo yo que por sus poros brotaba amor. Correspondido o no, amor al fin.

Ella le dijo: vamos al pasaje... tengo una caja, tengo un presente, tengo música para regalarte, fue un aniversario de tu reloj y no te correspondí. El se ocupo de mostrar evidencias, de que estaba mas vivo que nunca... dubitativo, tembloroso, pero con el corazón en las manos, solo atino a decir:

"Si voy al pasaje, si cruzo aquel umbral, tendré que amarte. Amarte con la mirada, amarte en palabras, amarte en silencio, amarte a morir. A vivir como otrora, nuestras almas se cruzaban en fuego, en rojo. Si me hago eco en ese pasaje y si realmente me hago caso, te amare mucho mas".

P/d: vacilación del tiempo, extracto y continuación del texto "pasaje en la ciudad".