lunes 6 de febrero de 2012

Viviendo.


Medita los preconceptos que demanda tu mente, consulta el reloj cada vez que hagas algo por tus tiempos. Conmueve pecados, satisface sueños, desglosa recuerdos y escribe la historia. Disfruta de la amistad, rompe con el silencio, escucha al menos una vez al día lo que hay dentro tuyo, entre cada risa y llanto. Impide la rutina, borra lo innecesario. El camino es corto, la vida es sencillamente un destello fugaz, vivamos sin recetas en vano, ni libros que jamás vamos a leer...

viernes 27 de enero de 2012

Reir, llorar. Expresar


Hay una sola dicha agridulce que realmente despierta el quicio, y es ver llorar a alguien, ver perder esos cúmulos de agua, ver su ocaso al final de cada mejilla. Bajo un manto de risa, o desde la profunda tristeza, llorar es particularmente un gesto de desahogo, es el libre albedrío de la emoción. Sin embargo hay algo mejor después de cada round de lágrimas. Y es la sonrisa…, la mueca delirante que yace en la boca de quien expresa su arma. Ver reír es bello, intenso, y quien puede cultivar una sonrisa es realmente feliz. Lo ligado al sentimiento, podrá ser relativo pero jamás confuso. Reír o llorar es una expresión…, la vida es el paño, donde lo hacemos.

Sueños.


Los sueños son deseos reprimidos o será que el reprimido que esta soñando lo que podría hacer, y no hace, es uno? Se me ocurre, que los sueños son realmente una búsqueda incesante de algo que pasamos por alto. Nombres, destinos, momentos, todo se crea cuando soñamos, hasta el mínimo detalle, ojo que muchas veces soñamos con lo que durante el día, pasamos por alto. En ocasiones los sueños se vuelven recurrentes, obsecuentes. Protagonistas, o actores secundarios, la historia que noche a noche escribimos se esfuma en la mañana, al despertar. Y si cuando amanecemos, la historia nos sigue en el día? Realmente es algo reprimido o el deseo supera la realidad?. Cualquier conjetura, u opinión será tomada como tal, pero al menos por ahora y desde mi perspectiva, los sueños mantienen vivo al “inconciente”, haciendo al “conciente” un tanto mas viajero, placentero.

miércoles 25 de enero de 2012

Desiciones.


Siempre supe que una decisión se basa en una causa comprometida sin descanso con una consecuencia. Entonces, de que preocuparse, si lo que decidimos tiene la causa que nos mueve?. Por supuesto que hay arrepentimientos o el querer deshacer lo dicho, lo hecho. Se me ocurre, que los humanos poco hacen para respaldar lo que se dice o hace, se arrepienten de haber tomado una decisión, sufren por ello y al tiempo..., ya no recuerdan porque estaban mal. Por mucho que lloren, lo que se hoy se dice no puede deshacerse. Lo mas lindo que tenemos es el poder de elegir, si vamos a tomar una decisión, hay que corresponderla minimamente con la certeza de un cambio. La confianza y el respeto por lo dicho y hecho, es la mejor de las lealtades ofrecidas a nuestra propia existencia.